Saturday, March 14, 2009

La compra

La nevera está vacía. Te haces tu lista de la compra y te vas al super. Una vez allí, eliges tu Colacado, marca Colacado; atún Tuntún; en la carnicería te coges medio kilo de carne picada de cerdo y tres filetes de pollo, unos yogures y a casa.

Entonces, decides viajar a Izhevsk por la razón que sea y tus compras no volverán a ser las mismas. Además de saber lo que te falta en la nevera, tienes que contar con lo que faltará en el supermercado. Cada día hay productos distintos, unos días están y otros no y además por la mañana puede que estén y por la tarde puede que no, o al revés. No sé cuándo reponen ni con qué frecuencia.

Los supermercados aquí, parecen más bien almacenes. Además de las estanterías, hay cajas por todas partes con los mismos productos que en las estanterías. Es como si toooodo lo que tuvieran, lo pusieran a la vista. Y si no lo ves, es que no hay. Así de sencillo.

Las compras son siempre una sorpresa. Me falta chocolate para el desayuno… ¿Habrá hoy del que me gusta o tendré que comprar otro? O al revés. Tengo chocolate de sobra, pero ahi está el que me gusta… Lo tendré que comprar porque a lo mejor no vuelvo a verlo en tres meses.

Yo llevo buscando couscous desde que llegué. Pasado un tiempo, perdí la esperanza de encontrarlo porque no estaba por ningún lado, así que dejé de buscar. Y entonces un día, allí lo vi. Una sola caja de couscous, al lado de los macarrones. La compré, claro. A saber cuando volverá a haber otra. De hecho, no he vuelto a ver ninguna más y me paso los días contando los gramos de couscou. Me pasó lo mismo con un helado de chocolate en tarrina. Al día siguiente de yo comprarlo, mi amiga Dasha fue a buscarlo y ya no estaba. Y no sabemos si volverá a haber.

Esto solo pasa en los supermercados de esta ciudad, en otras en las que he estado, no pasa. No entiendo qué laguna de poder hay aquí para que hacer la compra pueda ser la alegría de la semana o el cabreo del mes.

Posted by Inechka at 10:33:18 | Permalink | Comments (2)

Tuesday, March 3, 2009

Fin del invierno, flores.

Este fin de semana, coincidiendo con el carnaval, en Rusia se celebra la Maslenitsa, un festival para despedir el invierno y recibir la primavera. Algo totalmente pagano y muy divertido (y no está disfrazado de ortodoxo ni nada). En principio lo que se hace en todas partes es comer crêpes (frisuelos de carnaval, ;D ) y quemar un muñeco, la chúchela, para que se vaya el invierno y todos los malos deseos y el año que viene todo sea bueno y haya suerte. Por lo visto, antaño, el 1 de marzo era el inicio de un nuevo año, con la llegada de la primavera. Considero que es un inicio de nuevo año más lógico que en diciembre, sobre todo en este país, pero bueno. (Mi reloj personal me hace tener un año nuevo particular que coincide con el inicio de las clases, en septiembre. No tiene fecha concreta.. Creo que también es más lógico que en diciembre, ¿Quién elegiría diciembre para Año Nuevo que no tiene ningún sentido, ni la primavera ni nuevos cultivos ni nada?).

Volviendo a la Maslenitsa. El departamento de Relaciones Internacionales organizó una excursión a un pueblo del sur de Udmurtia donde se celebra la Maslenitsa como en ningún otro sitio. Fuimos por la mañanita temprano en un autobús ruinoso. Tardamos 2 horas en hacer poco más de 80 km. Hubo un momento en un bache que los que estaban sentados atrás, se levantaron del asiento. Que amortiguación…

Llegamos al pueblo y nos recibió en un edificio un grupo de adolescentes vestidos con el traje tradicional que nos cantó una canción para felicitarnos la Maslenitsa. Después nos llevaron a comer algunos dulces y bollos y beber té mientras esperábamos al resto de la gente. En ese momento no lo sabíamos pero iba a haber un desfile con gente de todos los rincones de Udmurtia vestidos con traje tradicional. Fuimos a la puerta, donde estaban los adolescentes del comité de bienvenida y un grupo de abueletes marchosos (también con el traje tradicional) recibiendo a las diversas delegaciones.


Entre delegación y delegación, jugaban a juegos tradicionales también, muy divertidos y muy buenos para no quedarse frío. Casi todos eran o de corro o de pasillo. Por ejemplo:

El primero al que jugamos: había un pasillo de gente y por parejas había que pasar en medio bailando al son de la canción que cantaban. Los pasos eran cada vez más complicados y más rápidos.


En el segundo, había que cantar una canción muy tonta pero que servía para marcar el ritmo. Cada fila a los lados debía acercarse y separarse cada vez más rápido al ritmo de la canción. En cada extremo del pasillo, había una persona, un chico y una chica. Ellos tenían que correr entre ambos lados del pasillo evitando que los cogieran. Evidentemente, llegado un momento te cogen. Entonces, cada uno elige a una persona del otro sexo y se vuelve a empezar.

Los de corro eran casi todos para encontrar pareja. Me encantan las canciones asociadas a juegos para encontrar pareja, en el idioma que sea. Tienen todas un tono verdusco sutil muy divertido. Jugamos a uno por ejemplo en el que, al principio, los hombres bailan en cuclillas en el medio y las mujeres alrededor de pie. La canción, no la recuerdo bien, pero algo así como “si me quieres (amas), y me vas a enseñar, me tienes que dar un beso”. Se para de cantar, y entonces cada chica tiene que darle un beso al chico que le guste (en este caso, hombre hecho y derecho). Si alguien se queda solo al final, tiene que seguir cantando “nadie me quiere, nadie me va a enseñar” hasta que otra persona le dé un beso. Y luego, al revés, las mujeres en medio y los hombres de pie.

Hubo otro tipo “ratón que te coge el gato” también en círculo, donde 3 o 4 hombres desde dentro del círculo tenían que coger a las mujeres (3 o 4 también) que estaban fuera del círculo. No entendí bien la mecánica de este juego, la verdad, pero me reí mucho.

Otro juego era tipo “juego de las sillas” pero sin sillas. Por parejas se hace un círculo, uno en el centro del círculo y otro fuera. Los de dentro bailan, hasta que se acaba la canción y entonces corren a esconderse detrás de los que están parados. El que sobra baila solo en el centro y se empieza otra vez con los que antes estaban fuera.

Y el último de buscar pareja, me encantó. 4 o 5 chicas/mujeres (la media de edad superaba los 35 bastante a pesar de nosotros), salían al centro a bailar. Se llama “la zarevna” (hijas del zar). Hacían lo que decía la canción que era algo así:

Elijo a este mozo, a este mozo, a este mozo… (se repite hasta que todas las chicas tienen a un chico para bailar y en las siguientes instrucciones, se repite hasta que el que canta considera que ya han hecho bastante)
Acércate un poco más, un poco más, un poco más, … (hasta que se den un abrazo, por ejemplo)
Agáchate un poco más, un poco más, un poco más… (en ruso dice “ve un poco más abajo, más abajo”… la idea es que se arrodillen ante ti, pero ahí está el tono verdusco que me gusta, jiji)
Agárrame más fuerte, más fuerte, más fuerte… (de las manos, primero una, luego otra, las dos, y así)
Dame un abrazo y un beso, y otro, y otro (en las mejillas, hasta que el cantante considera que ya ha habido bastante roce y beso).

(Ahora que lo pienso… si en los juegos estos, siempre eligen las chicas, y “ordenan” las chicas,… algo de esto habrá aguantado hasta ahora, ¿no?, porque los chicos no hacen nada de nada).

Y después de tanto juego, el desfile. Todos ordenados por ciudad de origen salvo los extranjeros, que al estar en una situación un tanto apátrida nos juntamos con los abuelos de los juegos porque eran marchosos y porque ellas parecían matrioshkas, sobre todo una.


Llegamos a un parque donde habían puesto la chúchela y donde bailaron para que se fuera el invierno y llegara la primavera. Hubo una batalla campal frío contra calor, que no sé quien ganó en la representación, pero en la vida real ganó el frío. Bailaron unas cuantas mozas vestidas muy primaveral (con los abrigos debajo, claro, estábamos a -5) y luego hubo un diálogo entre Invierno y Primavera. Como inverno en ruso es femenino (zima) Snegirushka (la ayudante de Papá Noël en Rusia) bailó con Maslenitsa en persona y Primavera para despedirse de buenas formas. A partir de ese momento, en Rusia ya es primavera. Y yo me parto y me mondo. No sólo porque de toda la vida de Dios, la primavera empieza el 21 sino, sobre todo, porque hace un frío que pela y antes de la Maslenitsa hacía sol, pero ahora ya no y ha vuelto a nevar. Alguien hizo mal algún paso y así estamos.

La chúchela. Los niños que representan la primavera y el invierno.

Posted by Inechka at 09:23:28 | Permalink | No Comments »

Misa ortodoxa. Amén.

El sábado pasado, fui a una iglesia ortodoxa con mi alumna de francés. Tiene 35 años, un todoterreno, dinero y es muy maja. Hace tiempo me comentó que había un iglesia en un pueblo por ahí que tiene una misa un poco particular así que fuimos el sábado. Fuimos ella, una amiga suya, una colega finlandesa que habla español y yo. Nos levantamos a las 7 de la mañana porque el pueblo está como a 70 km. Los paisajes hasta que llegamos allí son impresionantes, toooodo cubierto de nieve, hasta el infinito. Como La Mancha, pero nevado y con abetos de fondo. Increíble. El pueblo en sí, como todos los que vimos hasta que llegamos allí, no tenía nada de especial. Sólo casitas tradicionales (que son bastante bonitas). A fuerza de verlas me he dado cuenta de que los rusos tienen las casas al revés. En España, la puerta principal da a la calle; en Rusia, lo que da a la calle es el culo de la casa. Para entrar, tienes que rodear la casa. Y no sólo pasa con casas de pueblo, todos los bloques de pisos están así construidos.

Pero ese no es el tema. Llegamos a la iglesia. Una iglesia pequeñita, pequeñita. Lo extraordinario es que la misa es cantada y que la mitad la ofician las monjas del convento del pueblo. Las monjas ortodoxas visten de riguroso negro de pies a cabeza, sólo se les ve la cara. Y cuando digo solo la cara, es únicamente la cara, ni siquiera los brazos se ven. Hay distintos tipos de hábitos, pero no sé qué diferencia de rango tiene la monja según el hábito. Había una abuela muy mayor que se quedó dormida en la misa, que además llevaba como un delantal y un pañuelo en la cabeza con inscripciones en eslavo antiguo. Supongo que será la Madre Superiora.

El cura que “oficiaba” la misa parecía Gandalf el Blanco, estaba detrás de una pared con celosía y hablaba entre canción y canción. No tiene ningún mérito dar la misa así, que conste. En una misa ortodoxa normal, el cura oficia de espaldas a su público y la gente está de pie todo el rato porque no hay bancos. En esta misa, el cura oficiaba de espaldas, con el muro, la celosía y una túnica que le cubría por completo. Mira no, yo no estoy de pie 3 horas para que a este señor que ya lleva años oficiando se esconda. La vergüenza hay que quitársela, señores ortodoxos. Y además de todo, casi no hablaba, que había tres monjitas escondidas detrás de un icono cantando todo el rato. Hubo un momento que el hombre se fue y siguió hablando-cantando una monja. Poco serio ese señor… hm.

Pero lo más impactante fue ver a las abuelitas durante la misa. Más que una misa, parecía una clase de aerobic. Yo no sé a qué orden se hacía la genuflexión, porque la misa es en eslavo antiguo y no entiendo ni papa, pero cada dos por tres estas señoras de más de 70 años, se agachaban a tocar el suelo con los dedos. Pasado un rato, llegaron a arrodillarse completamente y tocar el suelo con la frente. De pie, de rodillas, de pie, de rodillas, … así toda la misa.

Cuando el cura se fue a no sé dónde, todo el mundo se fue a comprar cirios y a ponérselos a su icono favorito. A nosotras nos dieron uno pero no nos explicaron nada, así que lo encendimos y nos dimos una vuelta por la iglesia con cara de circunstancia para curiosear. No era muy grande pero, según me explicó mi alumna, tenía un icono de madera muy peculiar: Un Cristo crucificado, la virgen y supongo que María Magdalena. Es cierto, ahí estaba. Esto es una particularidad de esta iglesia porque en las iglesias ortodoxas solo están permitidos los iconos, los dibujos y pinturas, pero no las esculturas. Esta talla en madera además, se salvó del comunismo. Y por lo que parece el rito también, porque las abuelas que estaban allí, parecen llevar toda la vida haciendo eso.

Posted by Inechka at 08:21:31 | Permalink | No Comments »